Belleza, imagen corporal
y cirugía estética

Lifting frontal endoscópico

Las arrugas frontales son debidas a la contracción del músculo frontal y las arrugas del entrecejo son debidas a la contracción de los dos músculos corrugadores, del músculo procerus y de una porción del músculo orbicular, fascículo orbicularis-oculi, que está situado a nivel de los cantos internos.

En esta región hay dos músculos antagonistas, por un lado el músculo frontal que levanta la ceja hacia arriba, y el músculo orbicular cuya contracción la va dirigiendo hacia abajo. Para efectuar el parpadeo del párpado superior y que se humedezca el globo ocular comprimiendo la glándula lagrimal que está en el canto externo y así libere la lágrima, el músculo orbicular se contrae más de 20.000 veces al día y esto a la larga, con los años, ocasiona exceso de piel en el párpado superior que recibe el nombre de blefarocalasia pero también el descenso de la cola de la ceja. Estos dos hechos dan un aspecto de mirada cansada.

Hay varios puntos anatómicos importantes que se deben conocer antes de querer realizar esta cirugía:

Por un lado el nervio supraorbitario, que es rama del nervio trigémino, y sale a nivel del reborde orbitario en el punto tangencial coincidente con la línea ascendente que pase por la pupila y cruce al reborde orbitario y un cm. más medial está el nervio supratroclear.

Estos dos nervios dan la sensibilidad a toda el área frontal y a una parte muy importante del cuero cabelludo. La cirugía para el rejuvenecimiento de este tercio superior facial se realizaba y en muchos centros aún se sigue haciendo, mediante una incisión coronal en el cuero cabelludo de oreja a oreja para bajar un colgajo frontal y poder tratar los músculos corrugadores y el músculo procerus y desinsertar la cola de la ceja del reborde óseo orbitario para permitir elevar el tercio externo de la ceja y a la vez corregir las arrugas que fruncen el entrecejo, y tratar el músculo frontal mediante secciones transversales para debilitarlo pero todo ello preservando los nervios supraorbitarios y supratrocleares. Al finalizar estas miotomías, se traccionaba la piel de la frente y se resecaba el exceso cutáneo -muscular.

Esta técnica tiene serios problemas, primero ensancha mucho la frente y coloca la línea del cabello hacia atrás, no en el Triguium, sino más posterior. Por otro lado el nervio supraorbitario tiene mucho riesgo de lesión dejando una zona parestésica por detrás de la incisión a nivel del cuero cabelludo lateral en la región parieto-temporal. Además esta técnica ocasiona una cicatriz ancha en el cuero cabelludo creando un área alopécica que molesta cuando el paciente se peina.

lifting coronal antiguolifting coronal antiguo

Fig 34. Dibujo del lifting coronal antiguo.

Mediante cirugía endoscópica realizamos el abordaje de los músculos corrugadores y procerus preservando los nervios supraorbitarios y supratrocleares, desinsertando la cola de la ceja y toda la gálea aponeurótica hacia atrás porque el músculo frontal y el músculo occipital son una unidad muscular y es necesaria la tracción del músculo occipital para corregir las arrugas frontales.

Lifting frontal endoscópico

Fig 35. Imagen operatoria de un lifting endoscópico.

En primer lugar se hacen 2 incisiones de 1cm cada una siguiendo la línea vertical de la pupila 1cm dentro del cuero cabelludo, esta incisión se profundiza hasta debajo del periostio. Con un disector romo se realiza la disección subperiostica de toda el área frontal y toda el área occipital. Después a nivel de las cejas se hace superficial, supraperiostico, localizamos el nervio supraorbitario con su paquete vascular y 1cm mas hacía dentro los fascículos supratrocleares, también desinsertamos el músculo procerus. Lateralmente, desinsertamos la cola de la ceja y reseguimos el canto externo, teniendo mucho cuidado en no ir más lateral para no lesionar el nervio facial ni la vena centinela que produciría varices frontales. Una vez efectuada toda esta disección, con unas pinzas de resección de Ramírez procedemos a realizar una miectomía con sección de los músculos corrugadores y procerus. Para el tratamiento de las arrugas frontales colocamos dos agujas en los extremos de una arruga cutánea muy marcada que el ayudante mantiene sujetas en profundidad y una vez localizadas las puntas de las agujas con endoscopia, practicamos pequeñas miectomías a nivel de las agujas en el  músculo frontal para ir debilitándolo y así hacer desaparecer las arrugas. Una vez realizadas todas estas maniobras se suturan estas 2 incisiones en el cuero cabelludo. Esta técnica ha sido descrita por primera vez en nuestro libro: “Endoscopia en Cirugía Plástica y Estética” (23). Es  muy sorprendente que la cirugía estética, que quiere evitar las cicatrices, ha sido una de las últimas disciplinas en incorporar la endoscopia.

endoscopia de Cirugía Plástica y Estética

Fig 36. Primer libro publicado en el mundo de aplicación de la endoscopia de Cirugía Plástica y Estética.